La candidata presidencial del Partido Unidos Podemos, Natalia Díaz, propone la eliminación del acuerdo centroamericano de 200 días de clases como parte de una reforma integral del sistema educativo costarricense, con el objetivo de priorizar la calidad del aprendizaje y dignificar la labor docente.
Díaz señaló que el acuerdo, que se aplica en Costa Rica desde 1997, no ha logrado resolver los principales problemas de la educación nacional. Por el contrario, aseguró que su implementación redujo los períodos de descanso de los estudiantes y aumentó la carga administrativa de los educadores, sin ningún impacto real en el aprendizaje.
«Costa Rica no necesita más días de clases en papel, sino un sistema educativo moderno, ordenado y funcional. Hoy tenemos más días lectivos, pero menos aprendizaje real. Los docentes dedican su tiempo a cumplir protocolos y tareas administrativas, en lugar de dedicarse a la docencia», afirmó el candidato.
La propuesta de Díaz sugiere un cambio de enfoque en la política educativa, encaminado a fortalecer el papel del docente y actualizar los programas de estudio.
Según él, los contenidos actuales incluyen materias innecesarias, mientras que se han eliminado conocimientos fundamentales para la formación académica de los estudiantes.
«Se instaló una cultura del ‘pobre’ que finalmente afectó la autoridad del educador. Hoy, muchos docentes trabajan con miedo, presionados por decisiones judiciales, por instituciones y por leyes que no los protegen. Esto debe cambiar mediante una mejor articulación del sistema», afirmó.
¿Qué dicen los tratados?
El Acuerdo Centroamericano sobre Unificación Básica de la Educación, suscrito por Ley N° 3726 de 16 de agosto de 1966, en su artículo 25, numeral 7, determina lo siguiente:
«Los Estados firmantes (firmantes) deciden introducir un mínimo de doscientos días anuales de clases efectivas, con una jornada diaria no inferior a cinco horas. Asimismo, deberán, con todos los medios a su alcance y en la medida que las circunstancias lo permitan, tratar de eliminar progresivamente los cursos denominados de jornada única, doble turno o alternancia.»
La Sala Constitucional demuestra a través de la resolución No. 0894-2003 la superioridad jerárquica que tienen los Tratados Internacionales sobre las leyes nacionales, por lo que deben ser observados.








