


Costa Rica enfrenta un desafío creciente en términos de salud pública debido al continuo aumento de casos y muertes por Alzheimer y otras discapacidades cognitivas.
Ante este panorama, sin embargo, están surgiendo iniciativas que apuestan por la prevención, la autonomía y la mejora de la calidad de vida desde un enfoque integral basado en la evidencia científica.
Entre los años 2000 y 2022, las muertes anuales asociadas al Alzheimer y otras demencias aumentaron de 71 a 1.007 en el país, con mayor impacto en mujeres y personas mayores de 80 años.
Actualmente, más de 30 mil costarricenses viven con esta condición y las proyecciones indican que la cifra podría llegar a 150 mil casos en 2050, según estimaciones de la Facultad de Ciencias del Movimiento Humano y Calidad de Vida (CIEMHCAVI) de la Universidad Nacional (UNA).
Un programa que se centra en la prevención
Ante esta realidad, el Programa de Ejercicio Funcional Neuromuscular del Centro de Salud Bello Horizonte se consolida como una propuesta innovadora enfocada a la salud cerebral preventiva.
La iniciativa se basa en evidencia que vincula la debilidad muscular y la fatiga con la disminución de funciones cognitivas como la memoria y la atención, lo que refuerza la relación directa entre el cuerpo y el cerebro.
El programa está dirigido a personas mayores de 35 años que busquen mejorar su rendimiento físico y cognitivo, incluyendo población sedentaria, personas con antecedentes familiares de demencia o deterioro cognitivo leve. Su objetivo principal es prevenir el deterioro y promover una mejor calidad de vida.
«Tenemos suficiente evidencia de cómo podemos entender, cómo lograr un envejecimiento exitoso. Aquí la misión es utilizar todas las herramientas. Hay varios escenarios, hay personas que se sienten muy jóvenes y creen que no necesitan nada, puede ser que no lo tengan tan claro y no tan seguro, entonces tenemos un programa diseñado para personas que se sienten muy bien, pero quién sabe cómo será ese proceso de envejecimiento», dice el Dr. Norbel Román investigador y neurólogo.
«Cuanto antes mejor lo veremos. El otro grupo de personas son las que ya tienen algún factor de riesgo, alguna enfermedad, y entonces también queremos saber para esos grupos de personas cómo va su proceso de envejecimiento y si hay algo que hay que ajustar», añadió Román.
Beneficios físicos y cognitivos
Wadih El Hob Montero, profesional de Fisiología del Ejercicio del centro de salud, explicó que el plan está diseñado para fortalecer atributos físicos clave como fuerza, equilibrio, coordinación y equilibrio, esenciales para la funcionalidad diaria.
«Este programa se caracteriza por una intervención basada en evidencia científica que combina ejercicio físico estructurado con estimulación cognitiva, con el objetivo de mejorar la fuerza, el equilibrio, la coordinación y, fundamentalmente, la salud cerebral», indicó el especialista.
El ejercicio funcional, como se ha señalado, aumenta el flujo sanguíneo cerebral y estimula la neurogénesis, lo que se traduce en mejoras en la atención, la memoria de trabajo y la independencia funcional. Además, la mejora del equilibrio reduce significativamente el riesgo de caídas, un factor clave en la salud de los adultos mayores.
“Ha avanzado no solo en la parte cognitiva, sino también en la motricidad fina y en la parte emocional, ya que gracias a estos tres factores se siente muy motivado, se siente muy feliz, ha vuelto a desarrollar sus habilidades pictóricas”, dijo Mónica, hija de Santiago Mora, quien participa en el programa.
Atención personalizada y seguimiento continuo.
El programa se desarrolla de forma completamente personal y por ciclos. Cada participante comienza con una evaluación física integral que incluye mediciones de fuerza, equilibrio y coordinación motora. En base a estos resultados se diseña un plan de entrenamiento progresivo, con evaluaciones de progreso cada 8 a 12 semanas.
Este enfoque permite adaptar el entrenamiento a las capacidades de cada persona y fortalece la reserva tanto funcional como cognitiva, a través de ejercicios que integran el uso simultáneo del cuerpo y la mente.
“Mentalmente está muy bien, está muy asentado, su memoria a corto y largo plazo es muy, muy buena y se dio cuenta de todo esto. Entonces, fue una terapia muy integral y mi papá está muy contento de recibirlos toda la semana, siempre los espera, se lo pasa bien, también es un momento de diversión y relajación para él”, agregó Mónica, hija de Santiago Morcipa.
Las personas interesadas en conocer más sobre el Programa de Ejercicio Funcional Neuromuscular pueden buscar información en redes sociales como Bello Horizonte Centro de Salud o llamar al 2256-6442.
Iniciativas como esta resaltan el valor de la prevención y el ejercicio como herramientas positivas para abordar los desafíos del envejecimiento y la salud cerebral en Costa Rica.









