La cría de hipopótamo rescatada recientemente en la playa de Tortuguero sigue viva y estable, aunque su salud sigue delicada durante las primeras semanas tras el rescate, etapa considerada clave para su supervivencia.
El equipo veterinario y técnico del Centro de Rescate de Vida Silvestre Rescate informó que la cría permanece en seguimiento permanente, pues las primeras 4 semanas representan un período crítico que podría definir su recuperación a largo plazo.
La doctora Isabel Hagnauer explicó que el enfoque en esta fase está principalmente en la estabilización clínica, el soporte nutricional adecuado y el control estricto del medio ambiente. Estos factores son decisivos en las especies acuáticas jóvenes, cuyo organismo es muy sensible a los cambios externos.
Además del seguimiento veterinario continuo, personal especializado monitorea constantemente la calidad del agua, incluidos parámetros que afectan directamente la salud de la piel, el sistema respiratorio y el sistema digestivo del hipopótamo. También se controla la temperatura del agua para mantenerse dentro de unos rangos óptimos que permitan una correcta termorregulación y reduzcan el estrés fisiológico.
El proceso requiere una observación permanente del comportamiento del animal, su respuesta a la alimentación y su adaptación al ambiente controlado, ya que cualquier cambio en esta etapa temprana puede afectar su evolución.
Rescate de Vida Silvestre agradeció el apoyo interinstitucional y el interés de la ciudadanía, al tiempo que pidió comprensión ante la delicadeza del caso, recordando que la recuperación de un joven manatí es un proceso complejo que requiere tiempo, recursos y atención altamente especializada.









