Al decidir entrar en receso en los días previos a las elecciones, la Asamblea Legislativa suspendió la sesión para sesiones especiales el martes, las últimas del gobierno actual.
El período de tres meses comenzó en noviembre del año anterior y se reduce a las vacaciones de Navidad y Año Nuevo.
Finalmente sólo se aprobaron 7 proyectos de ley en todo el período y sólo uno en enero.
«La campaña de la oposición para no avanzar en acciones extraordinarias, eso lo tengo muy claro», dijo Pilar Cisneros sobre su resumen de lo ocurrido durante la temporada.
En noviembre se discutió el presupuesto ordinario para 2026, que fue aprobado a finales de ese mes en segundo debate. También se aprobó la reforma a la ley de extradición.
Para diciembre, con los diputados trabajando hasta el jueves 18 de diciembre, se aprobaron cuatro iniciativas: dos beneficios, así como un cuarto presupuesto adicional y una iniciativa para reducir los precios de los medicamentos.
Finalmente, en enero sólo se aprobó en segunda lectura una iniciativa, una ley contra la contratación de contratistas, que prevé penas de hasta 40 años para quienes maten a cambio de una compensación económica.
Este mes se votaron tres proyectos en la primera discusión, que estaban pendientes de discusión y votación final.
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A partir del lunes, cuando regresen a sus funciones, el parlamento reanudará las sesiones ordinarias, el último período antes de que los diputados dejen sus cargos el 30 de abril.
Es el último periodo del trimestre, porque el 1 de mayo tomarán posesión de sus cargos los nuevos legisladores, quienes serán elegidos el domingo.
Durante ese período, mientras el Consejo del Banco establece la agenda legislativa, el progreso del proyecto puede ser lento.
La vía rápida en el expediente 24.290 para implementar jornadas inusuales de 12 horas volverá a la asamblea a partir del 10 de febrero y a partir de esa fecha ocupará el primer lugar.
Hay muchos temas en la agenda, como Crucitas, médicos y otros, que son de interés para el gobierno pero no cuentan con el apoyo de los partidos de oposición.
«Nuestra táctica es cuidarnos para no pasarnos de la raya», dijo Cisneros, refiriéndose a «proyectos que son perjudiciales para el país, proyectos que quitan dinero del erario, proyectos que no se deben hacer».








