Los recortes en la infancia están frenando el desarrollo del país – Diario cr

Una revisión exhaustiva del Instituto de Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y la Adolescencia (INEINA) de la Universidad Nacional (UNA), basada en más de 100 documentos, confirma que los programas de vivienda, nutrición y transferencias monetarias tienen efectos reales y positivos en la productividad y salud futura de la población.

En la vivienda, esto significa no sólo tener un techo, sino también la calidad fisica (ventilación, material) y el superpoblación lo que incide directamente en la salud respiratoria y capacidad de estudio de los menores. Cuando el coste de la vivienda supera el 35% del presupuesto familiar, se sacrifican otras inversiones esenciales en la infancia.

A su vez, en nutrición, los comedores estudiantiles mejoran la inscripción y asistencia. La suplementación reduce la anemia y mejora la capacidad cognitiva.

De manera similar, programas como avancemos Fomentan la permanencia escolar y el acceso a los servicios de salud.

Señales de advertencia

La situación actual en Costa Rica revela señales de alerta alarmantes:

  • -15% es la caída real del presupuesto del programa avancemos entre 2020 y 2025, lo que equivale a la pérdida de aprox. 57 mil beneficiarios.
  • El 30% de los niños menores de 15 años viven en condiciones de pobreza (alrededor de 257 mil niños).
  • Unos 75.000 menores viven en hogares donde los ingresos no llegan ni al canasta básica de alimentos.
  • El 31,7% de la población entre 5 y 19 años padece sobrepeso u obesidadsegún Unicef.
  • Él escasez de vivienda estimada es de 145.000, que puede ascender a 700.000 si se aplican criterios de calidad.

Según la UNA, los ajustes fiscales de las dos últimas administraciones han debilitado la inversión social, que como resultado «error de desarrollo». Los retrasos en la niñez tienden a persistir y transmitirse entre generaciones, lo que limita el crecimiento económico futuro.