
La Zona Norte del país registra los primeros tres casos de rabia paralítica bovina, luego de que el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) confirmara un foco en el cantón Upala, en la provincia de Alajuela.
El brote se localizó específicamente en los distritos de San Miguel de Aguas Claras y Santa Lucía de San José, donde murieron 8 animales a causa de la enfermedad.
Según el SENASA, actualmente se mantienen en vigilancia sanitaria 231 bovinos y búfalos, como parte de las acciones preventivas. Los animales que hayan podido quedar expuestos ya están siendo vacunados, mientras que personal técnico se encuentra en la zona realizando seguimiento y atención, en colaboración con los propietarios de las fincas afectadas y propiedades vecinas.
«Estas medidas tienen como objetivo proteger la salud del ganado y la propagación de
la enfermedad», explica Alfredo Sequeira, jefe de la Dirección Regional Huetar Norte del SENASA.
La rabia paralítica bovina es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso central de los animales de sangre caliente, incluido el ser humano. Los síntomas incluyen mala coordinación, dificultad para caminar, salivación excesiva, parálisis de las piernas, torsión del cuello y, finalmente, la muerte.
Las autoridades han indicado que esta enfermedad se presenta periódicamente como parte del ciclo selvático, por lo que SENASA ha establecido protocolos para la atención de estos focos, los cuales ya han sido activados.
El SENASA, dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería, reiteró su compromiso con la salud animal y la salud pública, solicitando a los productores mantener al día la vacunación y reportar de inmediato a la oficina más cercana cualquier animal que presente síntomas neurológicos.









